
Coraline y la puerta secreta
Suena el título a Harry Potter (Harry Potter y la cámara secreta), incluso a la película “La novena puerta”, aquella basada en una novela de Reverte y dirigida por el fallecido Polanski y protagonizada por Johnny Depp. Y tiene todos los ingredientes que debe tener una película de miedo igual que su novela. La misión de la película es plastificar muy bien la narración y escaletar bien la trama (dividir en escenas y acentuar los planos adecuados, juntos a extractar adecuadamente diálogos que cuenten la historia sin olvidar elegir bien la música para acompañar los momentos resumen de la leyenda o guion, que de eso trata el cine)
Cómo decía muestra bien los elementos de miedo y suspense:
. Casa excéntrica se muestra desde el principio en Coraline, normalmente son hospedajes desconocidos, nuevas mudanzas o al menos sitios desconocidos para los protagonistas.
. Momentos que parecen de miedo, que en realidad son de suspense, es el susto de la protagonista en situaciones que no tiene que temer pero aún desconoce que no debe de temer, nosotros también desconocemos por ello se llaman de suspense hasta que el desenlace destensa. En Coraline el paseo por el bosque de su nueva casa en donde encuentra un niño disfrazado de robot (parece cualquier cosa)
. Tiempo desapacible (a poder ser tormentas con truenos)
. Pequeños objetos que son muy típicos de toda historia de terror, o al menos van a ser importantes en la historia en particular, como fetiches o iconos narrativos. En Coraline la puerta secreta, la muñeca de trapo y el gato por ejemplo. Ayudan a contar y es una referencia para el ojo del espectador.
Escenas y detalles
Comienza con un taller de muñecas, donde unas manos robot reciclan la muñeca que va a pertenecer a Coraline (luego descubrimos que son las manos de la bruja), el 3D de este pequeño taller es puro arte. La rueca de la bruja es Great!! (detalle tomado de la bruja de La Bella durmiente, aparecido en tantas pinturas desde el renacimiento)
Aparece la casa en los quehaceres de la empresa de mundanza, la casa es la protagonista inmueble de todo lo que sucederá
Se nos muestra a Coraline saliendo de la casa con chubasquero amarillo y unas piernas muy delgaditas (plasticidad muy típica de su director Henry Selick, que ya le vimos en Pesadilla antes de Navidad), toma una rama bifurcada y hace de zahorí, esas personas que encuentran agua bajo la tierra gracias a una vara. Me gusta mucho esta escena, como si deseara cambiar de suerte y encontrar aventuras.
Comienza la noche en pleno bosque y comienza la primera escena de suspense, donde pensaba miedo encuentra a un amigo que le muestra una puerta debajo del barro, parece que el palo de Coraline ha resultado. Hay un misterio.
En medio de la tarde-noche nos cuentan el poco caso que hacen sus padres a Coraline, recibe su muñeca con ojos botón y aburrida explora la casa en dónde nada funciona; detalle de toda casa tenebrosa que se precie. Descubre una puerta en el living-room pero su madre no presta atención a la curiosidad de la hija, que a los diez años es mucha.
La hora de dormir nos muestra detalles 3D como la lámpara, la mantita que Caroline usa para bajar a media noche y tras abrirla ese viento que mueve toda su melena corta. Baja por la espiral azul (muy utilizadas desde “Vértigo” de Hitchcock) y encuentra a sus padres encantadores, no solo ese es el cambio también unos ojos de botón; ni que decir tiene que todo es maravilloso, una fotos movibles de su cuarto recuerda a Harry Potter de nuevo (el primero que tomó que las imágenes fotografiadas nunca eran estáticas, los protagonistas se mueven y cuentan cosas)
El segundo día de la nueva casa despierta en su real casa y descubre a los vecinos, en esa especie de escenas-expectación, no hacen nada a la historia y acaban y empiezan en el mismo tramo de escenas que utilizan para ser contadas. Sirven para dar color y espectáculo a la narración pero son secundarias. Este segundo día termina con una niebla que me gusta bastante.
Aparece un detalle, una escena-detalle, un primerísimo plano sobre los ojos de Coraline para luego pasar a los ojos de concha de la muñeca, es un pequeño guiño para contarnos que esos ojos vivos de la niña pueden convertirse en ojos de botón (como Pinocho en madera)
Y se hace la rutina que es le nudo de la película… de nuevo la noche comienza y la niña huye del horrible hogar a media noche a través de la puerta del living-room para encontrar a esos padres que le gustan: majos y atentos, encuentra a sus vecinos en época de juventud ofreciendo dos espectáculos exclusivos para ella. Despierta el tercer día, uno de compras aburridas y sin atención a sus gustos, al llegar a casa en media tarde acude a esa puerta mágica que la lleva a un hogar cálido donde la espera la ropa que la gusta y un jardín mágico de cerezos y flores que resplandecen formando la cara de Coraline. El 3D del jardincito es una delicia.
El desenlace comienza cuando la quieren poner ojos de botón a Coraline, comienza a ver el precio que tiene que pagar, o quizás que todo era una trampa para engatusarla pero no la es posible regresar a casa (Hansel y Gretel), si se duerme como siempre todo volverá a la cotidianidad (recurso cinematográfico de considerar un mal sueño todo lo desagradable: Pesadilla en Elm Street), pero no sucede y a media noche descubre la realidad (la noche suele ser muy reveladora en toda historia, y el cine lo utiliza para desvelar secretos: La escalera de caracol) . Pero no sucede y los padres se van transformando a media noche, la madre postora es cada vez más bicho en todos los sentidos (aradnidos es lo que más repugnancia da y lo bichos más utilizado en el cine) y le encierra en el cuarto oscuro donde aparecen unos fantasmillas, niños que corrieron igual suerte muy parecidos a los gremlins;
Y cómo no aparece el espejo (Alicia en el país de las maravillas o Blacanieves o todo cuento decente que se precie) donde se puede ver cosas… Escapa al hogar normalizado (moralidad educativa de que es mejor lo malo conocido si no es muy malo) pero está abandonado, busca protección en sus padres pero es ella quien debe salvarlos (ciclo iniciático de madurez, como en El viaje de Chihiro); me agrada como han diseñado al amigo que acompaña a Coraline tanto en el hogar real como el mágico, muy elástico y modelable a los deseos de la prota (es mudo en el hogar mágico)
Acude por consejo donde sus vecinas solteronas y recibe un amuleto necesario para salvar a sus padres, duerme en la cama de sus padres que les simula con almohadones y llora, porque necesita el desahogo antes de la acción.. a media noche les ve a través del espejo y descubre unos muñecos budú con los ojos de botón que simulan a sus padres y es el momento que decide volver al hogar mágico para rescatarlos, a la casa de la bruja que es más araña que nunca (metamorfosis kafkiana)
Comienzan las pruebas de madurez, que es superar todo miedo para salvar a sus padres y recobrar la normalidad (ellos cuiden del hogar y a ella misma), lo supera con éxito gracias al gato y a su amigo. La casa encantada se va desvaneciendo, es muy estético y visual como vuela como un puzzle todas las piezas de 3D.
Termina con la casa aburrida y tranquila del principio, pero ahora ha descubierto Coralina la felicidad en ella, en la simplicidad de no ansiar más que tal mal hacen los mayores (Ésta casa es una ruina o La guerra de los Rose ;)
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